Llamamos “verdín de la quincha” a una serie de especies vegetales mayormente integrada por musgos y líquenes que proliferan en los techos de paja de algunas viviendas.
Estos musgos y líquenes necesitan sustratos húmedos para proliferar y, en los techos de paja que tienen sus caras orientadas hacia el sur, encuentran las condiciones ideales para instalarse y multiplicarse durante la mayor parte del año y, muy especialmente, en las estaciones de otoño, invierno y parte de la primavera, cuando el sol no llega con sus rayos directamente sobre dichos techos para secarlos y, de esa forma modificar las condiciones en las que se multiplican.
Estos vegetales se instalan, inicialmente en forma superficial y, progresivamente, van isntalando sus raices en el interior de la paja y aquí tenemos el comienzo del problema.
Cuando las reices penetran en la paja comienza un círculo vicioso en el cual se reitera el proceso: PENETRACION DE RAICES - INGRESO DE HUMEDAD AL INTERIOR DE LA PAJA – MEJORES CONDICIONES PARA PROLIFERAR – MULTIPLICACION DE RAICES – PENETRACION DE HUMEDAD – ETC. ETC.
Este proceso implica que gradualmente la paja vaya degradándose perdiendo consistencia y vida útil.
También debemos mencionar que otras especies vegetales pueden y van a instalarse cuando este proceso les proporciene un sustrato adecuado al extenderse las zonas húmedas.
En resumen decimos que el verdín que se instala en los techos de paja, especialmente en los bordes y en las caras que dan hacia el sur, deberían ser tratados sistemáticamente si deseamos prolongar la vida útil de los techos, entre un 30 y un 50%. Si tenemos en cuenta el valor y la complejidad de estos trabajos, sería más que importante realizarlo en forma sistemática, anualmente. |